Esta semana me encontré con un dato que me dejó pensando. Saben que siempre estoy leyendo, siempre estoy buscando y siempre estoy aprendiendo cosas, y este fue el dato que me encontré: la mayoría de las personas olvidan el 90% de lo que viven emocionalmente en tan solo 7 días. Lo que te pasó a ti el lunes pasado, asumiendo que tú eres de esas mujeres fieles que todos los lunes escuchan un nuevo episodio, lo que pasó el domingo, el lunes pasado ya a ti se te olvidó, 7 días.
Me pregunté cuántas respuestas, cuántas afirmaciones, advertencias, cuántos consuelos de Dios se nos pierden simplemente porque no lo guardamos en ningún lado. Tú y yo sabemos algo: la vida de una mujer no se vive en pausa; la realidad es que las mujeres que escuchan podcasts son mujeres que trabajan, son mujeres que cuidan, mujeres que resuelven, mujeres que corren, mujeres que aman, mujeres que están ocupadas consistentemente.
Todos los días nos pasan tan rápido que las cosas valiosas, nuestras más grandes lecciones, se pierden en esos torbellinos y, el momento de tomar una decisión, cuando llega el momento de orar, de corregir algo en nuestra vida o de avanzar, muchas veces sentimos un vacío interno; no es falta de fe, es falta como de un registro de lo que ya Dios habló en nuestra vida, como ya Dios ha hecho.
Por eso este episodio es importante; hoy te voy a mostrar una de mi disciplina más sagrada. La he hecho desde pequeña; tenemos mujer podcasts; en algunas ocasiones he recomendado hacer esto, pero nunca le he dedicado un episodio completo como lo voy a hacer en el día de hoy.
Hoy quiero mostrarte cómo un acto tan cotidiano como escribir te puede devolver claridad, puede ayudarte a escuchar tu interior sin ruido y todo puede dejar huellas espirituales que me sostengan en los tiempos difíciles.
Hoy quiero revelarte por qué la Biblia utiliza la escritura como una herramienta de orden, cómo escribir transforma nuestra mente, transforma nuestra paz y cómo puedes empezar hoy mismo con una práctica tan simple que cabe en dos minutos de tu día. Hoy quiero compartir contigo algo que puede convertirte en una disciplina y más dirección y serenidad traiga a tu vida, y lo hablo porque lo hace conmigo todos los días de mi vida.
Hoy quiero compartirte acerca de: escribe y abre camino, el poder del journaling de tener un diario, de tener un registro de tu vida espiritual.
¿Me creerías si te dijera que la biblia utiliza la escritura como una herramienta de orden? ¿Te has preguntado alguna vez que es un journaling y por qué es tan importante? ¿Me creerías si te dijera el journaling es tener un registro de tu vida? ¿Sabías tú que la mayoría de las personas olvidan el 90% de lo que viven emocionalmente? ¿Sabías tú que escribir transforma nuestra mente, y transforma nuestra paz? ¿Te preguntarás por qué el journaling es una herramienta bíblica para ordenar tu mundo interior?
¿Te has preguntado si tienes la capacidad de responder con toda seguridad estas preguntas? Me gustaría leer tus respuestas a estas preguntas, en la caja de comentario.
Terminando con lo anterior, continuemos nuestra lectura.
¿Qué es journaling y por qué es tan importante? Y sé que muchas de ustedes se están preguntando. Cuando yo te digo journaling, no estoy hablando de escribir páginas perfectas, dibujos perfectos, de tener 27 mil plumones, de tener 27 mil colores diferentes; no se trata de llenar cuadernos hermosos, no se trata de convertir tu vida en una novela; no, yo te estoy hablando de algo mucho más simple y al mismo tiempo mucho más profundo.
No estoy en contra de la gente que hace esos journalings bellos, preciosos; de vez en cuando yo saco mi tiempo y le meto cariño a mis páginas, pero la realidad es que el journaling es crear un espacio donde tu alma puede hablar sin interrupciones, es un lugar donde tú pones en palabras lo que pides, lo que sientes, lo que Dios te está mostrando en el camino.
Es un momento donde tú detienes el ruido para escuchar lo que normalmente se pierde entre… Quiero que lo veas de esta manera: el journaling no es una práctica moderna, es una disciplina espiritual tan antigua como nuestra propia fe. Cada vez que alguien en la Biblia necesitaba claridad, necesitaba dirección o necesitaba alguna memoria espiritual, ¿sabes lo que Dios le pedía? Dios le pedía que escribiera; escribir no era para entretenerse, era para sobre vivir.
Quiero que lo veas de esta manera: una cosa que me mantiene anclada a todos los días de mi vida, que me mantiene firme en mi fe, es que todas las noches —te explicaré más adelante qué herramientas uso, cómo lo hago, pero yo todas las noches antes de dormirme me siento en mi journaling, me siento en mi diario y escribo; no lo hago para entretenerme, lo hago para sobrevivir, porque lo que tú escribes ahí no se lo lleva el tiempo, se queda y eso que se queda te sostiene y eso que te sostiene te orienta y eso que te orienta te habla en el futuro.
Unas de las cosas que tenemos que entender es que la biblia respalda el journaling, quiero llevarte a tres momentos claves donde Dios uso la escritura para ordenar a su pueblo.
1. Cuando ves a Isaías dice; escríbelo para que quede hasta el día posterior. Isaías 30:8 por qué, porque lo que no se escribe se diluye y lo que se diluye te confunde.
2. Cuando Dios habló a Habacuc, Habacuc estaba angustiado pidiéndole respuesta a Dios y Dios no le dio un sermón, Dios le dio una instrucción y Habacuc 2:2 le dijo escribe la visión para que corra el que la lea, Dios le estaba diciendo lo que está en tu mente es inestable, se mueve, varía, escríbelo para que tengan dirección.
3. Éxodo 17:14 después de una victoria que parecía imposible, Dios le dijo a Moisés escribe esto para memoria, era como que si Dios lees tuviera diciendo no quiero que tu corazón se olvide lo que hice con su corazón hoy y esa Azaña que alcanzaron en el día de hoy.
No sé si te estás dando cuenta del poder espiritual que hay para escribir, Dios utiliza a escritura para recordarte quién es el quién eres tú, y que camino estás caminando, por eso el journaling no es una moda, es una herramienta bíblica para ordenar tu mundo interior.
No solamente es una instrucción bíblica, sino que el journaling está aprobado que transforma tu mente y transforma tu paz, porque escribir cambia tanto lo que nosotros sentimos. Tu mente procesa todo a velocidades increíbles; tú crees que ChatGPT es más rápida, tú crees que ChatGPT es más rápida, pues no es todo lo contrario, y tu mente está constantemente procesando sentimientos, palabras, preocupaciones y, cuando no tienes dónde poner todas esas cosas, tu interior se satura.
Cuando tú escribes, ocurre algo precioso: tu mente baja el paso; por eso es por lo que yo específicamente lo hago antes de acostarme a dormir, lo penúltimo que yo hago después que escribo en mi journaling o me siento a leer y ahí me voy a dormir, y tu mente baja el paso cuando tú comienzas a escribir; lo que estaba enredado se comienza a separar, lo que parecía gigante de repente se vuelve manejable.
Escribir te ayuda a escribir tus emociones que quizás tú no sabías explicar; cuando una emoción encuentra palabras, encuentra una salida, sale sin romperte, sale sin lastimar a nadie, sale en un orden y aquí hay algo bien poderoso: cuando tú escribes lo que Dios te habló a ti, esa palabra se vuelve tuya.
Muchas de ustedes me ven tomando nota en los servicios de mi iglesia, cuando mi esposo está predicando y a veces subo una foto y me preguntan: “Pastora, donde escribe sus notas, en la misma aplicación que uso para mi journaling y eso te lo explicaré ahora.
Siempre que vayas a mi iglesia, y en la noche cuando tengas tu journaling, si decides hacerlo en las noches como yo lo hago, recuerda esas palabras, escribe esas frases. Ustedes saben que yo oro temprano en la mañana, leo primero la Biblia y cuando yo leo siempre escojo un verso.
Yo voy a mi journaling de oración y ese verso que me gustó en la mañana lo escribo ahí con mi puño y letra; tengo miles de versos escritos con mi puño y letra. Luego, luego en la noche, cuando regreso a hacer mi rutina de mi journaling ya ese verso lo tengo escrito en la página que me corresponde en el día de hoy y como he meditado en ese verso todo el día, tengo un espacio para poner algunos pensamientos en ese verso.
Es diferente cuando tú escribes un verso porque es porque regularmente leemos un versículo y luego lo olvidamos, pero el que tú escribas y lo lees mañana y lo lees pasado y te acuerdas, dentro de un mes te vas a acordar del también, escribir hace que el don de Dios permanezca en tu vida y esa permanencia produce paz.
Como tú puedes hacer tu journaling sin complicarte la vida porque quiero quitarte la presión, no necesitas ser escritora, tú no tienes que ser una autora como yo, no tienes que tener grandes horas disponibles al día para hacerlo, tampoco llenar páginas eternas.
JOURNALING ES ESTO.
1. Escribe lo que pasó, solo lo necesario, algo que marco tu vida para bien o para mal, lo que escribes deja de estorbar en tu interior.
2. Escribe lo que sientes, no tienes que exagerarlo, el papel aguanta todo lo que tú le pongas, peor no tienes que exagerar, simplemente para que lo entiendas, que cuando lo escribes la emoción deja de ser como ese nudo que a veces tenemos y se vuelve un mensaje.
3. Escribe lo que Dios te habló, una frase, una palabra, un verso, como lo hago todas las mañanas; esto crea memoria espiritual y tú no necesitas más que eso; a veces tu mejor journaling son 3 o 4 líneas.
Quiero explicártelo como yo lo hago. Yo uso mi iPad consistentemente; yo tengo el iPad pequeño por una sola razón; me encantaría tener el mediano, pero como yo siempre quiero cargar mi iPad, es mucho más fácil para mí. Yo tengo una aplicación que se llama Goodnotes; miles de ustedes me han preguntado: “¿Y cómo funciona Goodnotes?”. Estas traen unas libretas y yo tengo una libreta para mi journaling de oración.
Mi libreta de mi journaling de oración es un temple; yo compré cada libreta; te sirve para un año; el próximo año copias la libreta en blanco y ya tú misma le cambias el título y utilizas la misma libreta para los próximos años. Yo copio qué me pasa en el día en esa aplicación de BUENA NOTA; yo tengo ese calendario y el domingo yo le añado página a mi calendario y voy escribiendo; eso son las notas que ustedes ven en mis fotos de mi página de Instagram.
¿Qué es lo que yo hago todas las noches en la mañana? En esa página que voy a escribir hoy, yo ya he escrito un verso y luego hay una confesión de fe que nuestra iglesia nos pide hacer todos los días, donde dice que nosotros amamos a Dios por sobre todas las cosas y amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Todos los días le doy gracias a Dios, le digo: “Señor, tú eres prioridad en mi vida” lo tengo ahí escrito. “Enséñame a amar a las personas, enséñame a hacer bendiciones a las personas”. Luego escribo: “Tuve esta oportunidad, pude resolver entre 3 a 5 líneas”; yo resumo mi día.
El journaling que yo escogí abajo tiene como un espacio en blanco y durante el día yo tomo diferentes fotos de cosas bonitas, de cuando voy a cenar con mi esposo, o una foto de las nenas, o si grabo y añado esas fotos y pongo algunas fotos, hicimos esta grabación o coloco algún comentario bonito que alguien escribe en las redes, lo fotografío y lo coloco ahí y pongo una nota especial y mi journaling tiene mi verso, mi confesión, mis notas del día, lo que aprendí, lo que Dios me habló de esas 3 a 5 líneas y abajo tiene fotos que yo añado porque, como es digital, tengo la flexibilidad de hacer todo eso y le pongo mi comentario alrededor.
Así todas mis páginas se han ido formando y yo puedo ir mirando para atrás; me recuerdo cuando estuve aquí, cuando hice aquello, cuando vi a tal persona y es superlindo, de verdad, tener esas memorias; yo tengo años de mi journaling.
Quiero hacerte una última invitación. Muchas de ustedes van a ser tentadas y van a decir: “Pastora, te prometo que en el 2026 voy a comenzar mi journaling”, y yo te voy a decir NO, yo quiero que comiences en el día de hoy. Si no tienes iPad, seguro tienes una libreta en algún lugar de tu casa, y si dices que no puedes agregar fotos fantásticas, pues comienza a escribir, escribe un verso, escribe dos o tres cosas del día de hoy: “Vi a tal persona, me conecté con tal persona, vi tal programa”, cualquier cosa que quieras recordar.
Sé que van a decir: “Yo comienzo en enero”, “Yo lo hago después que pasen las Navidades”. Empieza hoy mismo con lo que tengas; si tienes un iPad, vete a la aplicación y descárgala, vete a YouTube. Sé que a lo mejor no son tan tecnológicas como yo, y dirán: “Pastora, eso que explicaste, no entendí nada”, y en YouTube siempre hay un video corto que te explica todo y lo empiezas a usar, aunque no entiendas, y cuando lo empieces a usar, créeme que lo vas a entender. Lo importante es que empieces hoy o en enero, no en febrero, no cuando tengas más tranquilidad, no cuando te organices.
Enero no transforma a nadie; lo que transforma es lo que tú hagas en el día de hoy, y tu journaling no necesita una fecha oficial para empezar. Si tú empiezas hoy con dos líneas, tu interior va a sentir movimiento, y cuando hay movimiento hay esperanza, pero cuando tú lo dejas para el 2026, para el lunes, para el principio del mes que viene, no lo vas a hacer.
Si lo comienzas hoy, el journaling, cuando llegue el 2026, cuando llegue enero, ya vas a ser experta en hacerlo. Dios no espera por el calendario, Dios responde a la obediencia y al momento, y este es tu momento. La esencia de lo que te he hablado hoy se resume con esto: cuando escribes, te escuchas y cuando te escuchas, caminas con dirección; esa es la diferencia entre vivir apagando fuego y vivir avanzando con propósito.
Quiero invitarte a hacer algo tan sencillo que no te robe tiempo, pero si te devuelva tu vida. Hoy, antes de dormir, toma dos minutos y escribe una sola oración, no una página, sino una sola oración, no tu día entero, una sola oración, solo una línea que describa algo que tu alma quiere recordar y quiero que me escribas en los comentarios: “Empiezo hoy” y esa línea que tú vas a empezar puede ser algo que Dios te habló, algo que necesites soltar, algo que necesites abrazar.
Una línea; deja que esa línea sea tu punto de partida; tú vas a ver que, sin presionarte, se convierte en un hábito que te acompaña como una amiga fiel. Quiero que, si este episodio te bendijo o algo te hizo pensar, te ayudó a ver tu mundo con más claridad, quiero que le regales esto a alguien, compártelo con otra mujer que sabes que ella lo necesita y déjame saber qué vas a escribir hoy o escríbeme: “Empiezo hoy”.
Siempre les leo en los comentarios. Recuerda que cada lunes tenemos un episodio nuevo de Mujer Podcast. Hoy declaro que tu lápiz o tu pantalla se convierta en un lugar donde Dios sigue abriendo caminos para ti.
Por último, me gustaría agradecer a todas esas mujeres que decidieron invertir un par de minutos de su vida leyendo.