129: Deja de impresionar

De seguro más de una vez hayas escuchado la frase “La primera impresión es la que cuenta”, y aunque esto es totalmente cierto, muchas personas intentan mantener esa impresión a lo largo del tiempo, sin importar que terminen convirtiéndose en personas que no son.

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Por esa razón el día de hoy hablaremos de las impresiones, y nos enfocaremos más que nada, en hablar de las personas que intentan provocar algún tipo de impresión, más allá de lo saludable.

¿Qué es una impresión?

Para poder empezar a hablar de las impresiones, primero debes saber que es una impresión, y para que lo entiendas correctamente, pondremos un ejemplo.

Cuando tocas una superficie con tu manso, sin importar cuál sea, dejas una huella dactilar. Tu huella queda impresa en cada superficie que toques.

Dice José Jacobo, un autor moderno, que todo contacto humano deja una marca. Quiero que pienses en esa marca como una impresión, con cada interacción que tienes con otro ser humano, tú dejas una impresión.

Esto último, lo que quiere decir, es que cada vez que te relacionas de alguna forma con otra persona, un pedacito de ti queda en esa persona, y eso es a lo que llamamos una impresión.

Tipos de impresiones

Si bien el acto de dejar una impresión en las demás personas, sucede de forma involuntaria la gran mayoría de veces, también puede darse el caso de que esta impresión sea generada de forma voluntaria.

En ocasiones realizamos modificaciones en nosotros, o en nuestro comportamiento, con el objetivo de que la impresión dejada en la otra persona sea positiva, o en su defecto negativa.

El objetivo principal de generar impresiones en los demás, es porque esto nos beneficia de un modo u otro, de igual manera indagaremos más en las razones que llevan a una persona a intentar generar una impresión u otra mas adelante.

Dicho todo lo anterior, podríamos decir que existen 2 tipos de impresiones, las cuales son:

Impresión Positiva

La impresión positiva es cuando a raíz de nuestro comportamiento, nuestras acciones o forma de pensar, dejamos una huella positiva en otra persona, por lo cual esta estará más inclinada a formar un vínculo más amigable con nosotros.

Por poner un ejemplo, estás en una entrevista de trabajo y te comportas de manera agradable y amable con tu jefe, aunque esta persona no era conocida tuya hasta este momento.

Esto lo haces con el fin de conseguir el trabajo, puesto que la jefe verá una actitud amigable en ti, predisposición y en su mente, se planta la semilla de que eres una buena persona, y una persona valiosa a la cual contratar.

Por lo cual, podemos definir las buenas impresiones, como las acciones que llevamos a cabo al interactuar con las otras personas, las cuales generan aceptación por parte de estas.

Impresión negativa

Por otro lado, las impresiones negativas son aquellas acciones las cuales generan un sentimiento de rechazo en la otra persona.

Esto puede pasar de forma involuntaria porque tal vez no somos compatibles con la otra persona en ningún tipo de nivel, porque no estamos pasando por un buen momento de nuestra vida y nos comportamos de manera equivocada, etc.

Pero también puede darse el caso de que esto suceda de forma voluntaria, en ese caso estaríamos buscando generar una impresión negativa en las personas.

Esto puede suceder porque no nos cae bien la otra persona, no nos interesa, tal vez es la forma en la que estamos acostumbrados a interactuar, y un gran abanico de posibilidades.

Antes de continuar con nuestra lectura, me gustaría preguntarte: ¿Qué impresión crees que generas en las demás personas?

Me encantaría leer tu respuesta a esta pregunta, en la caja de comentarios.

Terminando con la anterior, continuemos nuestra lectura.

2 Riesgos de intentar provocar impresiones voluntarias en las demás personas

La impresión que generas es una ilusión

La realidad es que, aunque cambies miles de aspectos de ti, y te comportes de maneras específicas para provocar una reacción diferente en las demás personas, nunca podrás cambiar como piensan o interferir con su mente.

Es más, muchas personas se pasan la vida intentando generar ciertas impresiones en las demás personas, cuando la realidad, es que en la única persona que están provocando algún tipo de cambio, es en sí mismas.

Nunca sabrás que es lo que la otra persona piensa de ti

Esto es una gran verdad que la gran mayoría de personas que buscan generar impresiones en los demás, se niegan a aceptar.

No importa la manera que te comportes, o la impresión que la otra persona esté demostrando tener hacia ti, la realidad es que, dentro de su cabeza, puede estar pensando algo totalmente contrario a lo que esperas.

¿Es malo intentar provocar una buena impresión?

Obsesionarse con esto eso es algo malo, porque a fin de cuentas nunca sabremos si nuestras acciones están teniendo los frutos esperados o, todo lo contrario.

Pero, por otro lado, no está del todo mal intentar provocar una buena impresión en los demás, puesto que, si bien es verdad que nunca sabremos la realidad de lo que la otra persona piensa de nosotros, si sabemos que toda interacción con los demás, genera una impresión.

3 consejos prácticos para aprender a provocar una buena impresión en los demás

1- Comienza a enfocarte en ti

El primer paso para generar buena impresión en las demás personas, es dejar de pensar en las demás personas, y enfocarte en ti misma.

En ocasiones nos perdemos tanto en ese mundo ilusorio de imaginar que piensan las demás personas de nosotros, que terminamos por dejar de lado, lo que pensamos de nosotras mismas.

2- Trabaja en ti misma

a realidad es que las personas que aprenden a quererse o aceptarse a sí mismas, no necesitan de otras personas que les alimenten la autoestima.

Cuando no tienes un nivel saludable de amor propio, pasaras la gran mayoría del tiempo intentando generar las impresiones en los demás, que quisieras tener de ti misma.

3- Sé tú misma

Deja de intentar superar a los demás, y empieza a enfocarte directamente en ti. Debes establecerte como tu prioridad más alta en cualquier área de tu vida.

Solo de esa manera empezarás a crear genuinas impresiones en los demás, y empezarás a ser verdaderamente feliz contigo misma.

Por último, me gustaría agradecer a todas esas mujeres, que decidieron invertir un par de minutos de su vida leyendo este artículo con nosotras.