115: ¿Cómo sé que estoy tomando las decisiones correctas? Parte 2

En el episodio pasado hablamos sobre la importancia que tiene tomar decisiones a lo largo de nuestra vida.

Definimos que las decisiones están en cada momento, y en cada día de nuestra vida. Porque las decisiones no es más que el nombre coloquial que se le da a nuestras acciones, y estas están presentes en todo lo que hacemos.

También vimos 5 realidades de las decisiones a tener en cuenta, que nos ayudarían a identificar si estamos tomando la decisión correcta.

Puede ser que no las recuerdes, así que te las voy a nombrar a continuación:

  • Todo en la vida es una decisión
  • Si tú no tomas tus decisiones, alguien más o algo más, las tomara por ti.
  • Toda decisión tiene una consecuencia
  • No toda decisión correcta, parece la correcta
  • Todas las decisiones ton determinantes, pero no definitivas

Conocer estas 5 realidades te ayudará a poseer una definición más crucial sobre que significa tomar decisiones, y para que puedas tener una experiencia más agradable a la hora de realizar esa toma de decisiones.

La realidad es que este tema es demasiado complejo y amplio como para explicarlo todo en un solo episodio.

Por esa razón, hoy te contaré la historia de un hombre que tuvo que tomar una decisión transcendental en su vida, y veremos que se puede aprender de ella.

También me gustaría darte 4 consejos super prácticos, para que puedas tener una mejor experiencia a la hora de tomar decisiones correctas.

Pedro y la gran tormenta

En una ocasión Jesús en una ocasión envió a sus discípulos hacia una nueva rivera a través del mar, mientras él subía a la cima del monte a rezar.

A mitad del trayecto se originó una increíble tormenta, como ninguna otra que ellos hubieran visto antes.

Todos tenían un miedo tremendo y frente a ellos apareció una figura sobre las tormentosas aguas.

Toda la tripulación pensó que se trataba de un fantasma, pero Pedro se dirigió a Jesús a través de un grito, el cual se había reunido a ellos nuevamente. 

¡Jesús, si eres tú, manda que yo vaya! Y Jesús le responde – Ve.

Todos sabemos cómo resulto eso, Pedro comienza a caminar sobre el agua, pero de repente comienza a recordar las olas y el viento, y empieza a hundirse.

En ese momento llega Jesús y lo salva.

Pedro, durante esta historia, se vio envuelto en una decisión transcendental. Confiar en Jesús, o no confiar.

En este caso, confiar en Jesús significo poner su vida en riesgo intentando cruzar el mar, sin tener ningún tipo de seguridad. Fue la decisión correcta.

Y lo que quiero dar a entender con esta historia., es que a lo largo de nuestras vidas tendremos que tomar muchas decisiones transcendentales, las cuales cambiaran nuestra vida para siempre.

Lo que debes hacer frente a situaciones de ese estilo, es ponerte en el lugar de Pedro, analizar la situación, tomate tu debido tiempo, juzga las consecuencias de tomar una decisión u otra, y confía en que tu accionar es el correcto.

Antes de continuar con nuestra agradable lectura, me gustaría preguntarte: ¿Qué decisiones transcendentales has tenido que tomar? ¿Fueron decisiones correctas?

Me encantaría leer tu respuesta a esta pregunta, en la caja de comentarios.

Terminando con la anterior, continuemos nuestra lectura.

4 Consejos Prácticos a la Hora de Tomar Decisiones

1- Busca toda la información posible antes de tomar una decisión

Debes recordar que cualquier decisión tomada a lo largo de nuestra vida, nos afectara de una forma u otra.

Por tal razón, debes analizar qué tan grande es la decisión que vas a tomar, y con base en eso, recabar la información necesaria que te ayudara a aclarar, si la decisión que estás a punto de tomar, es la correcta o no.

2- Evalúa toda la información

Si en el punto anterior hablamos de tener la mayor información posible, en este habláremos de poner en tela de juicio esa información.

Debes analizar, a raíz de esta información, cuáles serán las consecuencias a futuro, sobre tomar una decisión u otra. Y una vez conozcas todas las variables posibles, toma la decisión que más acertada te parezca.

3- Tomate tu tiempo

Muchas deben estar pensando en que a veces no poseen tiempo para tomar decisiones, pero la realidad es que esto es una gran excusa.

En ocasiones somos obligados a tomar rápido una decisión sin tener en cuenta las variables, pero lo que no sabemos es que siempre posees un poco más de tiempo que el que tú crees.

Mientras más grande sea una decisión, más tiempo debes usar a considerar si es la correcta o no. 

Si solo dispones de un tiempo determinado, utiliza todo ese tiempo, no te distraigas con otras cosas.

Debemos aprender a no tomarnos las cosas a la ligera, porque como hemos dicho anteriormente, todas nuestras acciones tienen consecuencias, y las decisiones no son más que acciones.

4- Sé consecuente con tus decisiones

Hazte responsable de lo que decides, no dejes lugar al arrepentimiento, pero si al enmendar. 

Porque siempre podemos enmendar una decisión incorrecta, pero no debemos encerrarnos en el arrepentimiento, ya que eso no hará vivir del pasado, y eso no es para nada saludable.

 Acepta las consecuencias de tus decisiones, aprende de ellas, para que, en un futuro, puedas hacer las cosas de mejor manera

Por último, me gustaría agradecer a todas esas mujeres, que decidieron invertir un par de minutos de su vida leyendo este artículo con nosotras.